17 de agosto de 2015

Y llegó ELLA: Ma petite valise

Como os decía, yo quería sentirme una mujer elegante. No buscaba ir siempre vestida de camel (no es un estilo que me vaya ni me favorezca en lo absoluto, a parte de que no tiene nada que ver conmigo) sino poder ponerme casi cualquier conjunto de ropa sin desentonar o parecer vulgar o dirty (no sucio de no limpiarse jeje me refiero a la imagen).

Creo en aquello que me decía uno de Los Ángeles cuando me insistía en que se pueden llevar unos leggin de leopardo o un escote hasta el ombligo o una biker con unas botas con pinchos y seguir dando una buena imagen. La cosa era... ¿Cómo?

No es algo que puedas conseguir simplemente poniéndote unas prendas y descartando otras. Eso se hace al final con personas cuya imagen base no llega a ser todo lo elegante que le gusaría, te gustaría o gustaría en general (rasgos faciales, cejas, color del cabello, formas corporales desproporcionadas...). No sé, es algo que se es. Creo que se puede aprender siempre y cuando tengas clara la meta y no identifiques la elegancia con una imagen equivocada.

Es decir, creo que al final casi todas las mujeres que antes de salir de casa pensamos bien en lo que nos ponemos y tenemos ciertas pautas a la hora de elegir la ropa que nos compramos, todas buscamos algo. No nos ponemos cualquier cosa porque sí. Pensamos en la imagen que queremos dar, en ese momento o en general.

Pues la imagen que yo quería dar era esa, la de una mujer fina (que no cursi) y elegante (que no "de gala"). Pero cuando intentaba explicarle a alguien a qué me refería, las únicas imágenes que me venían a la cabeza para poner de ejemplo eran las de mujeres que, al fin y al cabo, rebosan dinero por los cuatro costados y por eso la respuesta que me daban casi siempre era esa de "Claro, pero es que esta o esa mujer lo han 'mamado' desde pequeñitas, en su educación escolar y familiar: el cómo moverse, el cómo hablar, el cómo vestirse... Y tienen dinero para permitírselo" ó ... "Con un Chanel y unos Louboutin yo también parecería elegante".

¡QUE NO! Que no me refiero a eso...

Un día, metida en una de esas espirales de "screencapturear" todos los outfits de street style de la última semana de la moda MBFWM, de pronto la vi. ¡Madre mía! No me lo podía creer. Pero no me lo podía creer porque ¡la conocía! Y allí estaba. Resulta que el estilismo que más me había gustado hasta ese momento lo llevaba mi antigua compañera de clase Rosalía Salas, aquella con la que apenas compartí unos meses de estudios pero sobre la que siempre pensé "Tiene que llegar a ser grande". Creo que no llegue a verla nunca vestida "de calle" porque íbamos con uniforme pero siempre pensaba "Algún día tendría que ser modelo". Me tenía ensimismada y su gran parecido (en mi opinión) a la actriz Jennifer Connelly, impresionada. Pero, ¡claro! Luego veías el gusto que tenía por las matemáticas y pensabas "Acabará trabajando en la NASA"...

Ahí estaba. Con un abrigo negro que me encantó. Y, al parecer, esperando para participar (no asistir, no; participar) en el desfile de Alvarno de la MBFWM. ¡Era modelo!

Así que aquí la tenéis. Aquí os presento lo que yo creo que, para mí, es ser elegante. Hay mil maneras de serlo, hay que decirlo. Que nadie se ofenda si no tiene su estilo de vestimenta (yo tampoco lo tengo aunque bien me gustaría jejeje). Solo quiero enseñaros aquello que nunca supe explicarle a nadie. Da igual que lleve los labios rojos que la cara lavada; es indiferente que lleve unos jeans rasgados por mil sitios con unas deportivas o unos cullotte pants (pantalones anchos de corte 3/4) con unos stiletto; no importa que lleve un sombrero, una coleta o, como os dije, una olla en la cabeza. Tiene algo, algo especial, además de una mirada súper penetrante. Y estoy segura de que no es necesario ni tener su pelo, ni tener sus ojos, ni tener su altura ni estar delgada como ella para ser elegante del elegante al que yo me refiero. Pero igualmente ella ME ENCANTA.
Espero que os guste tanto o más que a mí. Y que mi historia os haya gustado. Yo odiaba la moda, de verdad. Ahora solo me gustaría enseñar a otros a sentir lo que siento yo en este momento. Y a darse cuenta de que el problema no somos nosotr@s, sino el no saber; las formas de algunas prendas que se ponen de moda no siempre favorecen. De hecho, por lo general, sigo volviéndome loca buscando ropa que me guste y no precisamente porque siga siendo una niña gordita sino porque quiero sentirme muy favorecida y la ropa que hay ahora tiene formas que a mi no me ayudan en nada. Pero he conseguido dejar de acabar sentándome en la cama después de una hora rebuscando en el armario, rodeada de ropa tirada  y llorando como una magdalena porque nada me gusta. 

Aquí os la dejo.  Es ELLA. Es Rosalía Salas.

(A continuación os dejo también el link a sus redes sociales y a su blog)


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Maria G
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3 comentarios:

  1. Me tienes enganchada a tu blog Mery! y eso que no me gusta la moda jajaja

    Por cierto con la sonrisa que tienes le das el toque elegante a cualquier trapito ahora y cuando tu te sentías "una niña gordita" :)

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  2. Muchísimas gracias Helen!!! 😊 qué ilusión que me digas eso jejeje Espero seguir subiendo post que gusten entonces!!! Un besito enorme y gracias!!!

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